Ernest Ansermet Ernest Ansermet

 Señoras y señores, ESTO ES UN EJEMPLO DE CÓMO SE HA DE DIRIGIR UNA ORQUESTA (Lamentablemente, el vídeo ha sido suprimido dos años después de publicar esta entrada ¡Viva la difusión cultural! En cambio, otros vídeos de YouTube con verdaderas mamarrachadas en donde se denigra la condición humana ahí siguen tan campantes…). Se trata del maestro suizo Ernest Ansermet dirigiendo, asunto que podríamos considerar casi como excepcional, a la Orquesta Sinfónica de la NHK de Tokio. Decimos esto porque Ansermet estuvo casi toda su vida ligado única y exclusivamente a la orquesta que creó y supo llevar a la altura de los mejores conjuntos sinfónicos de la época, la famosa SUISSE ROMANDE, formación que, tras la muerte del maestro en 1969, ha ido perdiendo ese nivel artístico y que ninguno de sus posteriores directores titulares (Kletzki, Sawallisch, Stein, Jordan — qué pesadilla — Luisi y Steinberg) han sabido preservar. Me cuentan que Janowski, el actual titular, está haciendo progresos más que notables. Que así sea.

 Ansermet, matemático de profesión, tenía una fina sensibilidad para el oído y era un convencido racionalista. Odiaba el dodecafonismo de Schönberg y fue muy famosa su frase refiriéndose al nazismo como consecuencia de “haber puesto Wagner la pólvora y Strauss encender la mecha”. Para Ansermet, la música fue retirada del ámbito de su valoración internacional por Richard Wagner y limitada a un estrecho margen de culto nacional. No le faltaba razón al afirmar esto aunque también se nota un cierto chauvinismo muy acorde con su personalidad de suizo-francés. Fue uno de los mejores, si no el mejor, intérpretes de la música de Debussy, Ravel, Stravinsky… Precisamente por esa capacidad de raciocinio propia de una mente matemática. Su repertorio, reducido al ámbito de un puñado de compositores, no fue inconveniente para que fuese reconocido como uno de los talismanes de la escuela francesa de dirección de orquesta. Su legado discográfico, recogido mayoritariamente en el sello DECCA, forma parte de la historia de la fonografía con letras de oro. Las versiones de Ansermet jamás pasan de moda y son difícilmente superables por su precisión y capacidad analítica. El vídeo que os dejo en el enlace es una buena muestra de esas cualidades; fijaos, sobre todo, como ralentiza el tiempo en los compases finales (Sin apenas utilizar los matices de la mano izquierda, propio de la escuela francesa) para que se pueda apreciar con mayor claridad el torrente progresivamente armónico del final de la obra de Stravinski que ejecuta, el Pájaro de Fuego de Stravinski. Es algo realmente memorable. Disfrutadlo.