En el enlace al vídeo que hoy os dejo podemos escuchar el precioso Kyrie de la Misa de Beata Virgine del compositor sevillano Cristóbal de Morales. Este fragmento destaca por su pureza constructiva, por el uso de una incipiente técnica contrapuntística y por culminar las frases mediante el recurso armónico conocido como tercera de picardía (resolución en acorde mayor de tónica al aumentar un semitono la nota tercera de la triada conclusiva en menor). La versión del enlace se corresponde con una lectura debida al Ensemble Jachet de Mantoue y dicha grabación está disponible en el sello CALLIOPE (Ref 9363). De las 23 misas compuestas por Cristóbal de Morales, de las cuales 16 fueron publicadas en dos volúmenes en Roma en 1544, la Misa de Beata Virgine para cinco voces es una de las más conocidas del autor. Estas obras fueron especialmente creadas para ser cantadas a capella, aunque el conocido musicólogo e intérprete Richard Cheetham ha sugerido la posibilidad de que la música española renacentista fuese acompañada por un conjunto instrumental.

 Si bien la Reforma influyó sobre los artistas nórdicos mientras que el poder papal había estimulado a los italianos de las primeras oleadas renacentistas, la Contrarreforma va a tener una enorme influencia en el desarrollo de la polifonía religiosa. Durante el siglo XVI se va a afianzar el estilo de las misas parodias por el que las mismas toman como tema el de otra composición. Anteriormente estos temas se recogían de canciones, pero el papa Juan XXII rechazó la “lascivia” que estas canciones imprimían a la música religiosa y en consecuencia, de ahora en adelante, se tomará como base el motete. Con todo, el concilio de Trento estuvo a punto de suprimir la polifonía para volver a instaurar el canto llano, aunque los buenos usos de un músico tan genial como Palestrina pudieron contrarrestar esa pretensión. Junto con Palestrina y Orlando di Lasso, fue el abulense Tomás Luis de Victoria el tercer gran polifonista de la época tridentina. Sin embargo, el compositor español más universal en aquella época fue Cristóbal de Morales.

 Cristóbal de Morales nació en Sevilla hacia el año 1500 y al parecer fue hijo de un músico del mismo nombre que ejercía como cantante en Sevilla al servicio del duque de Medina Sidonia. Se ha supuesto que Morales estudió con el maestro de capilla de la Catedral de Sevilla, don Pedro Fernández de Castilleja, mientras que a partir de 1526 Morales ya figura igualmente como maestro de capilla en los registros de la Catedral de Ávila. Entre 1528 y 1531 Morales ejerció las mismas funciones en la Catedral de Plasencia. En 1534, tras haber disfrutado en Salamanca de un beneficio concedido por el papa Clemente VII, Morales marchó a Roma como cantor de la Capilla Papal. Allí consigue ser nombrado conde del sacro palacio y de San Juan de Letrán, así como notario del pontífice. Pese a su frágil salud, Morales desplegó una febril actividad compositiva en Roma durante aquellos años. Ya en 1545, Morales regresa a España y acepta el cargo de maestro de capilla de la Catedral de Toledo hasta 1547, fecha en la que entró al servicio del duque de Arcos en Marchena. A finales de 1550, Morales fue nombrado maestro de capilla de la Catedral de Málaga durante dos años. Aún desconocemos si Morales murió en Marchena o en Málaga entre el 4 de septiembre y el 7 de octubre de 1553. Al parecer, puede que la muerte le sorprendiera justo antes de partir hacia Toledo, ciudad en donde el cabildo catedralicio le había vuelto a proponer como maestro de capilla.

 El renombre de Cristóbal de Morales está reconocido por las numerosas obras suyas que figuran en las colecciones de Italia, Francia, Alemania y Países Bajos. Fue considerado como el compositor más importante de la Escuela Andaluza del Siglo de Oro de la música española y los grandes tratadistas de la época invocaron siempre su autoridad. A pesar de que su música presenta una ineludible influencia de Josquin des Pres y sobre todo de Gombaert — circunstancia que le valió el repudio del teórico Juan Bermudo — su lenguaje conserva un carácter muy español, en especial en unos motetes llenos de expresión. Nuestro humilde homenaje a este excepcional compositor.