Hans Werner Henze

 En el enlace al vídeo que hoy os dejo podemos escuchar entero el Doble Concierto (Doppio Concerto) para óboe, arpa y cuerdas del compositor alemán Hans Werner Henze. La verdad es que para ser un guiño musical resulta un vídeo muy extenso y probablemente muchos/as de vosotros/as lo interrumpiréis dada además la dificultad de asimilar una música que no resulta en absoluto fácil de comprender. Sin embargo, os recomiendo encarecidamente la audición completa de esta obra. La versión del vídeo corre a cargo de Heinz Holliger y su mujer Ursula Holliger como solistas (óboe y arpa respectivamente) acompañados del Collegium Musicum de Zürich dirigido por Paul Sacher y dicha grabación se encuentra disponible en el sello DG (ref 449864). La partitura presenta un único movimiento aunque toma prestado del concierto clásico diferenciaciones de ritmo, tempo y tonalidad. Henze, más que hacer brillar individualmente a los dos instrumentos solistas, trata de unir los timbre y de obtener sonoridades imprevistas. El mero placer auditivo es lo que prevalece y con cada nueva audición parece aumentar la calidad de una obra ciertamente estupenda. La partitura fue fechada y estrenada en 1966 en Zürich por Holliger y su mujer, quienes fueron los que encargaron a Henze la composición de la obra.

Darmstadt fue un punto de aglutinación e intercambio de ideas que expandió por todo el mundo la vanguardia y permitió la creación de grupos y ciclos locales. El propio Boulez fundó en París los conciertos del Domaine Musical que dieron puntual información de la nueva música de 1954 a 1973 y que desaparecieron cuando la vida musical se hubo normalizado. No obstante, a finales de la década de los años cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado la situación comenzó a variar. Muchos compositores que, sin aceptar el serialismo integral o simplemente con poca relación con Darmstadt, configuran un heterodoxo grupo vanguardista de origen dodecafónico en el que se hallan activos. En Alemania hubo algunos ejemplos muy claros, como el de Giselher Klebe (1925-2009), cuya producción sinfónica y lírica muestra un cierto academicismo. Merece también citarse a Aribert Reimann (1936), extraordinario pianista y autor volcado hacia el teatro. Pero el más famoso de los compositores avanzados alemanes no adscritos al círculo de Darmstadt fue Hans Werner Henze.

Hans Werner Henze nació el 1 de julio de 1926 en Gütersloh, Westfalia, y estudió piano y percusión en el Conservatorio de Braunschweig para posteriormente acceder al Kirchenmusikalisches Institut de Heidelberg, en donde fue alumno en composición de Wolfgang Fortner. Director musical del Deutsches Theater de Constanza entre 1948 y 1949, Henze pasó luego a dirigir los ballets del Teatro de Wiesbaden entre 1950 y 1953. Ese mismo año, Henze decidió irse a vivir a Italia ante la discriminación que sufría en su propio país por su declarada homosexualidad. Allí se dedicó ya única y exclusivamente a la composición. A partir de 1968, Henze se compromete políticamente con el marxismo (llega incluso a viajar a Cuba y a afiliarse al PC italiano) y toda su obra verá reflejada de algún que otro modo sus ideales socialistas. Desde entonces, Henze se ha convertido en un compositor internacional admirado y respetado por todos, con una prolífica producción de óperas, sinfonías, obras corales e instrumentales de estilo complejo pero muy expresivo. Recuperado anímicamente tras el duro golpe que supuso el fallecimiento de su compañero Fausto Moroni en 2007 tras más de 40 años de relación, Henze ha acaparado numerosos galardones y premios de extraordinario prestigio y en la actualidad sigue con su labor compositiva. Sus estrenos y reposiciones siempre convocan una audiencia mundial.

Para ciertos especialistas, la música no políticamente comprometida de Hans Werner Henze es realmente lo mejor de su producción y muchos le han comparado con Britten por el encanto energético de su obra. Por contra, sus obras teatrales políticas presentan tantas turbulencias y disonancias que rara vez llegaron a conquistar a los públicos obreros a las que iban dirigidas. Compositor fecundísimo, Henze se distingue particularmente por la búsqueda de la expresión y del color. Hoy en día, Henze es considerado unánimemente como uno de los compositores vivos de mayor talento y su figura representa un verdadero icono. Sirva desde aquí nuestro humilde homenaje a su figura.