Nacido en Montpellier en 1971 en el seno de una familia gitana de inmigrantes, José Rodríguez Vázquez decidió trasladarse a Madrid y fue a parar al barrio de San Blas, concretamente en el conocido poblado marginal de Los Focos de la Avenida de Guadalajara, hoy en día demolido y ocupado por el barrio de Las Rosas. Como José procedía de Francia, se quedó para los restos con el apelativo de José El Francés. Sus inicios artísticos — en absoluto fáciles — tienen como obsesiva referencia a la figura del genial Camarón, del que José se declara fan y admirador. Camarón llegó a incluir unos tanguillos compuestos por José El Francés en su último disco, Potro de rabia y miel, grabado poco antes de fallecer, en 1992. También en ese mismo año José consigue sacar a la luz su primer trabajo discográfico, Las calles de San Blas, en donde destacaba una pieza, Ya no quiero tu querer, que tenía todas las trazas de ser un temazo inolvidable pese a que adolecía de cierta dejadez en el aspecto de los arreglos, muy mejorables. Pues eso fue sencillamente lo que ocurrió en 1999, cuando José El Francés edita su tercer trabajo, Alma, un CD que contiene una versión arreglada de Ya no quiero tu querer, y que canta junto a Niña Pastori y acompañado a la guitarra por Vicente Amigo. El tema, genialmente interpretado, es una de las principales causas por las que Alma se convierte en uno de los mayores éxitos de ventas de ese año. Tras unos problemillas con la Justicia felizmente resueltos, José El Francés reinició su carrera artística con Jugando al amor, otro excelente trabajo.

 El peculiar y agitanado timbre de voz de José El Francés, muy equilibrado y que evita caer en el exceso, va como anillo al dedo a esta estupenda canción de orgullo y dignidad amorosa frente a una petición de volver a una nueva relación sentimental por parte de quien provocó la ruptura en el pasado. Aún así, el tono oscilante de la canción sugiere que el rol del intérprete aún sigue enamorado. La pieza se basa en la contraposición de dos estrofas principales, una inicial ligeramente sincopada en la que se explican los motivos del rechazo a la nueva proposición al que le sigue otra, de notas largas con puntillo, muy ligada, en la que se rechaza explícitamente tal pretensión. En este segundo tema, realmente el motivo principal de la canción, es donde se exponen las mejores cualidades interpretativas de José El Francés. La presencia de Niña Pastori y del guitarrista Vicente Amigo otorgan a la canción un delicioso aire andaluz (Yo adoro Andalucía; es mi tierra prometida y el entorno en donde quiero pasar el resto de mis días junto al mar). Disfrutad con esta inolvidable canción. Ahí os dejo la letra.

Vienes arrepentida, vienes pidiendo perdón,
diciendo que me quieres; he sido tu primer amor.
Ya no quiero tus labios porque otros los han besado,
y el amor que te tenía con tristeza lo he olvidado.

Fuera de mí, ya no quiero tu querer,
de mi mente te he borrado,
ya no quiero besar tus labios.
Fuera de mí, ya no quiero tu querer,
de mi mente te he borrado,
ya no quiero besar tus labios.

Eres parte de mi vida y te llevaba en mi corazón,
te di toda mi riqueza y me pagaste con dolor.
Por tus venas no corre sangre ni sentimiento en tu corazón,
y ahora vives sufriendo cómo he sufrido yo.

Fuera de mí, ya no quiero tu querer,
de mi mente te he borrado,
ya no quiero besar tus labios.
Fuera de mí, ya no quiero tu querer,
de mi mente te he borrado,
ya no quiero besar tus labios.

Después de un largo tiempo quiere de nuevo mis caricias,
y vive en el pasado y está fuera de mi vida.
Ya no quiero tus labios porque otros los han besado,
y el amor que te tenía con tristeza lo he olvidado.

Fuera de mí, ya no quiero tu querer,
de mi mente te he borrado,
ya no quiero besar tus labios.
Fuera de mí, ya no quiero tu querer,
de mi mente te he borrado,
ya no quiero besar tus labios.