En el enlace al vídeo que hoy os dejo podemos escuchar una versión instrumental del famoso villancico Con amores, la mi madre, del compositor español Juan de Anchieta. La versión del vídeo se corresponde con una lectura del Ensemble Accentus dirigido por Thomas Wimmer y dicha grabación se encuentra disponible en el sello NAXOS (ref 8553536). La obra, de inconfundible sabor cortesano español, está recogida en el Cancionero de Palacio y es una muestra inmejorable de la primitiva música renacentista española que tan bien supo combinar la técnica profana con las obras de carácter sacro, como este villancico.

Políticamente, el Renacimiento trajo consigo la creación de estados modernos y fuertes cuyos principios, en buena medida, estuvieron respaldados por la nueva concepción humanística descrita en El Príncipe, de Maquiavelo (1467-1527), obra que si bien fue redactada en 1513 no fue publicada hasta después de la muerte de su autor aunque sus ideas ya habían sido expresadas por el mismo en un verdadero ejercicio de realismo intelectual sobre la sociedad política de su época. En España, la reunificación de los reinos de Castilla y Aragón con los Reyes Católicos, la anexión de Granada en 1492 y la posterior de Navarra en 1512 crearon en pocos años un estado de gran potencial que se vio favorecido por el descubrimiento de América aunque política y económicamente se vio lastrado por la lamentable decisión de expulsar a los judíos en 1492, meses después de la conquista de Granada que provocó la división entre cristianos viejos y cristianos nuevos amén de farragosos procesos de limpieza de sangre efectuados en el siglo posterior. Musicalmente hablando, la época de los Reyes Católicos significó un gran florecimiento que se refleja en el Cancionero de Palacio. Anteriormente, la penetración del Ars Nova en la Península vino representada en el Codex Calixtinus, el Códice de las Huelgas y el Llibre Vermell de Montserrat, con una serie de polifonistas que tendrán cierto relieve hasta la aparición de la gran figura de la época, Juan del Encina, como Juan Cornago, activo principalmente en la corte napolitana de Alfonso V el Magnánimo, Francisco de Peñalosa, Pedro Escobar y Juan de Anchieta.

Juan de Anchieta nació alrededor del año 1462 en la localidad guipuzcoana de Azpeitia y al parecer fue pariente de Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Anchieta estudió en la Universidad de Salamanca con el hermano mayor de Juan del Encina, Diego de Fermoselle, y sabemos que en 1489 entró como capellán y cantor al servicio de la reina Isabel la Católica, para dos años después convertirse en su maestro de capilla. A la muerte de la reina, en 1504, Anchieta pasó al servicio de Juana la Loca, viajando a Flandes y posteriormente a Inglaterra. Ya en 1504, Anchieta acompañó a la reina a su retiro en Tordesillas y al parecer también sirvió como profesor de Carlos I. En 1512, Anchieta fue nombrado capellán de la Capilla Real de Fernando el Católico y como consecuencia de un enfrentamiento familiar pasó una temporada recluido en Pamplona. En 1519, Carlos I le apartó de la Capilla Real por considerarlo muy mayor para el cargo aunque le mantuvo el sueldo.  Retirado a su localidad natal de Azpeitia, Anchieta fundó un convento franciscano en donde residió hasta la fecha de su muerte, acontecida el 30 de julio de 1523.

Compositor casi olvidado durante muchos años, Juan de Anchieta fue redescubierto en 1890 por Francisco Asenjo Barbieri al encontrarse con el Cancionero de Palacio en el Palacio Real de Madrid. Autor de muchas obras de las que tan solo se han recuperado 2, misas, 2 magnificats, 7 motetes y una serie de villancicos, los musicólogos actuales tratan de discernir su autoría en otras piezas que hasta el momento se han considerado anónimas. El estilo de Anchieta, muy influido por el de Francisco de Peñalosa, muestra una gran originalidad. Sirva desde aquí nuestro humilde homenaje a este gran compositor español.