OTTO CÁZARES Quien toca las campanas

Otto Cázares, su biografía

Sé que muchos de vosotros os habéis preguntado quién es Otto Cázares, el personaje que suele dejar unos comentarios plenos de cultura y sabiduría en BLUES. Pues bien, hoy tengo el honor de presentaros a este artista, uno de los mejores pintores centroamericanos de la actualidad y con quien he sostenido alguna que otra conversación telefónica mediante la cual he podido certificar que nuestro amigo Otto, el maestro Otto, además de ser un artista al que le sobra talento, es también una persona dotada de un inmenso pozo de cultura y de una desbordante sensibilidad y humanidad. Hace un tiempo que le pedí que me enviara algunas reproducciones de sus pinturas y hoy tengo el gusto de mostrarlas en este bar virtual de copas.

¿Cuando nació Otto?

Otto Cázares nació en Toluca en el año… Bueno, dejemos que ese dato lo quiera decir él mismo… Y se licenció con las máximas calificaciones en La Esmeralda (ENPEG – Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado), obteniendo una Mención Honorífica en el año 2006.

Alumno de Ulises García Ponce de León y Patricia Soriano, ha participado además en los talleres de escenografía de la maestra Jarmila Dostalova y cursado el diplomado Anatomía de una era: 500 años de vida cultural en Occidente dentro de un marco organizado por los eminentes profesores Ernesto de la Peña, Bolívar Echeverría, Margo Glantz y Javier Sicilia, entre otros maestros y estudiosos mexicanos.

Otto Cázares recibió en 2004 la beca Jóvenes Creadores del FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes) y durante 2007 ha co-dirigido el programa radiofónico GALERÍA ACÚSTICA de Radio UNAM (Emisora de la Universidad Nacional Autónoma de México) junto al artista Manuel Marín.

La labor divulgativa y docente de Otto Cázares se plasma a diario mediante los numerosos cursos y conferencias impartidas en el Museo Franz Mayer de México y en el Instituto de Cultura de Aguascalientes, entre otras instituciones. Otto Cázares es además en reconocido artista no sólo en su tierra natal, sino fuera de las fronteras mexicanas merced a las numerosas exposiciones efectuadas de manera individual y colectiva. Su obra, muy codiciada y apreciada por numerosos coleccionistas particulares, actualmente está representada por la galería ARTE ACTUAL MEXICANO.

Otto Cázares suele agrupar sus creaciones dentro de unos llamados ciclos. De esta misma manera vamos a comentar aquí algunas de sus obras.

I – DISONANCIAS: RESONANCIAS: CONSONANCIAS

DISONANCIAS: RESONANCIAS: CONSONANCIAS

ACORDE DISONANTE

Dentro de este ciclo que el maestro Otto Cázares define como de “absolutamente confesional (…) en donde la fecundidad y reciprocidad amorosa parece resonar como por dentro de cavidades” destaca este ACORDE DISONANTE.

Otto Cázares responde así a su admiración por las teselas de los mosaicos bizantinos que trataban de crear “una metáfora visual de una luz espiritual”.

En esta pintura, el maestro Otto Cázares pretende “una relación visual entre la figura de una violinista en una cúpula de mosaicos bizantinos, que al tañer su instrumento  rompe una de sus cuerdas. El sonido de la rotura de una cuerda es una disonancia. Paralelamente, un destello luminoso, un nimbo, parece hacer de eco, visual, de la disonancia. De este modo, procuro hacer un acorde visual  entre el sonido y la pintura”. La pintura muestra un gran dominio de las gradaciones lumínicas y un magistral sentido de la composición, muy difícil en este caso, que se equilibra por el exquisito desarrollo cromático de un fondo excepcionalmente trabajado.

Gruta fecunda - Otto Cázares

GRUTA FECUNDA

A nadie se le puede escapar el hecho de que el maestro Otto Cázares siempre logra establecer vínculos más que afectivos entre dos artes tan semejantes — pero igualmente distintas — como lo son la pintura y la música.

“Emitir dentro de una gruta un sonido es oír cómo se repite y reverbera por todas sus bóvedas y rincones creando una gama de ecos que rebotan y se pierden por aquí y por allá.

La caverna es un espacio de resonancia y amplificación auditiva. En este sentido, la gruta es un instrumento de proyección natural, el primero de ellos, antecesor natural de la concha acústica y la arquitectura para arrojar sonidos”.

Con gran ingenio, el artista establece que “del mismo modo que la accidentada arquitectura natural de la gruta fue el primer instrumento de proyección del sonido, fueron también, sus muros, los primeros soportes pictóricos. Parece ser que los grafismos y las figuras inscritas en las paredes coinciden con el punto de mayor resonancia acústica. Es decir que el sonido indicó al pintor prehistórico el lugar de la pintura”. No podemos estar más de acuerdo con esta aseveración.

En este cuadro, Cázares pinta “el fenómeno del nacimiento de la música y la pintura. Como si fuera una matriz en cuyo interior germinara la melodía, pinto en el lugar de la resonancia un instrumento que florece con ramas y hojas de pintura”. El detalle de una trompa — instrumento muy apreciado por el autor — en cuya boca germina una ligera arboleda supone un poético contraste a una pintura ciertamente angustiosa por su desnudo contenido.

Nótese el detalle de cómo la trompa ejerce de “faro iluminador” a un potencial soporte pictórico dentro de la caverna. La disposición de estalactitas y estalagmitas dota de cierto dinamismo a una obra muy peligrosa en cuanto a su robusta composición. Apreciamos también un componente idealista en el celeste paisaje contrastante del fondo.

Discordia y fecundidad entre aquellos que se aman - Otto Cázares

DISCORDIA Y PROFUNDIDAD ENTRE AQUELLOS QUE SE AMAN

Quienes hemos estudiado música sabemos de la extrema dificultad que supone ensamblar correctamente un pasaje musical entre un violín y una trompa, dos instrumentos muy delicados por su peculiar timbre sonoro.

De ahí el título de este extraordinario cuadro de Otto Cázares: “junté en él dos figuras femeninas que había ya trabajado en anteriores cuadros. La primera de ellas, la mujer que toca un corno del cuál florecen ramas y hojas, es una representación de la Fecundidad. Son muchos los mitos y las representaciones pictóricas que asocian el aliento y la fertilidad: el aliento de Flora, por ejemplo, florece en el aire como podemos ver en el cuadro de tema grecolatino La Primavera del renacentista Sandro Botticelli. El aliento del dios Pan también es fecundo: en estampas y miniaturas medievales se le representa tañendo su flauta y de ésta brotan flores y frutos. La segunda figura es una representación de la Disonancia. Es una violinista que al tocar su instrumento, rompe una de sus cuerdas. El sonido de la rotura repentina de una cuerda es la disonancia, que aparece nuevamente”. Este cuadro es un compendio de dos motivos que hemos visto en las obras precedentes: La trompa floreciente y el quebranto de la cuerda del violín. El maestro Otto Cázares demuestra una gran valentía al mantener un fondo neutro sólo estimulado por unas leves sombras de la figura de la derecha.

La Fecundidad alza tímidamente su mirada mientras que la Disonancia parece concentrarse más en su íntimo instrumento. “Una frase del poeta alemán F. Hölderlin (Como la discordia de los amantes así son las disonancias del mundo) inspiró el que yo juntara estas figuras anteriormente trabajadas, la Fecundidad y la Disonancia-Discordia, y a la manera de un músico hago un acorde visual entre ellas”.

Un acorde justo que posiblemente sea alterado con aumentación o disminución, añadiría yo. Observando esta sensual y delicada composición — estupendos los vestidos de ambas mujeres — uno recuerda el final del segundo movimiento de la Primera Sinfonía de Brahms, un lírico diálogo entre violín y trompa.

Coro secco de cigarras - Otto Cázares

CORO SECCO DE CIGARRAS

Un cuadro que, pese a sus reducidas dimensiones, es muy complicado de desentrañar. Dejemos al propio maestro Otto Cázares que lo haga: “Este pequeño lienzo representa un momento específico de la Noche de Walpurgis del Fausto de Goethe: a una bella le sale un ratoncito por la boca. Pinto un falso altorrelieve que petrifica el momento porque para mí el — Detente instante, eres tan bello — fáustico es la orden que posibilita el sortilegio de toda escultura o toda pintura: el instante eterno o el breve instante de eternidad. Al pie de la bella hay un coro de cigarras, insecto cantor por antonomasia (y que canta desde que nace hasta que muere) y que de acuerdo a algunas tradiciones griegas son aedos que se les ha dado reencarnar por haber muerto cantando olvidando alimentarse”.

Desde mi humilde punto de vista, éste es uno de los mejores trabajos de Otto. Es un cuadro técnicamente muy difícil de desarrollar por la aparente monocromía que sugiere un motivo estatuario. Sin embargo, Otto Cázares nos sorprende una vez más con una pincelada vibrante y enérgica, con un prodigioso trazo suelto y un portentoso dominio de la perspectiva atmosférica (¡En una estatua!). No se aprecia confusión alguna en la gama cromática y el juego de texturas es del todo sobresaliente. Obra maestra indiscutible del autor.

Acto de alumbramiento melodico - Otto Cázares

ACTO DE ALUMBRAMIENTO MELÓDICO

Ya comentamos en una anterior pintura cómo Otto Cázares gusta de relacionar la disonancia con los instrumentos de cuerda — quebrantos en las mismas — al tiempo que establece un florecimiento melódico en la familia de los metales.

En esta sugerente pintura contemplamos a toda una familia de instrumentos — trompas, trombones e incluso clarinetes — por cuyas bocas se escapa la melodía hacia un infinito que no es tal, sino una cúpula en donde se advierten aquellas teselas del mosaico del primer cuadro del que hablamos en su momento.

Quizás la melodía suponga la más vibrante definición musical, pese a ciertas vanguardias que niegan incluso el sonido en cualquier manifestación de esta índole creativa. El cuadro sugiere diversos estímulos, de cierta aproximación onírica, pero no deja de sorprender el detalle del maestro Cázares consistente en depositar un simple tallo, algo marchito, en el instrumento de la base y que se adivina como una tuba.

Sea como fuere, Otto Cázares juega con pocos colores y aún así consigue llenar de luz y sugestión un cuadro que es inevitablemente sonoro. El gran brillo superior ocultado por la amplia espesura a modo de celosía del instrumento más alto como exaltación de la armónica melodía.

II – AMOR Y PSIQUÉ: BESTIARIO AMOROSO

Conversió - Otto Cázares

LA CONVERSIÓN DE LO DULCE EN MIRADA SORPRENDIDA

Otto Cázares siempre se ha sentido cautivado por la Fábula de Cupido y Psiqué hasta el punto de elaborar un propio poema en donde vierte sus propias vivencias personales — genuino tratamiento terapéutico — y del que extrae la base literaria para representar de forma plástica todo el contenido del mismo (Reflexión visual de la palabra).

El cuadro es un constante elemento alegórico de un estallido de pasión que, sin embargo, conlleva a una apertura de todas las sensaciones experimentales, incluso hasta las más desagradables. La caja de los truenos se destapa y el gato juega ceremoniosamente con todo tipo de insectos que brotan por doquier. No deja de ser curioso como Cázares se recrea en exhibir dos mundos paralelos, idealizando la figura femenina y pintando al felino de una manera sorprendentemente racional, que se entrecruzan en un marco de indiscutibles connotaciones poéticas. Existe un elemento ultradimensionado en los cielos repletos de ánimas en permanente juego de ilusiones.

Otro gato pardo, de inconfundible mirada femenina, contempla la escena con un requerimiento más objetivamente racional. A nivel técnico, la pintura destaca por su composición en una diagonal truncada debido a los impactantes rayos nebulosos que surgen del margen superior derecho.

El maestro Cázares logra evitar la saturación plana de un color tan complicado en su tratamiento como lo es el blanco en base a dosis de texturas que paulatinamente se van fundiendo con los tonos celestes de la bóveda. La escena nos transporta a una profundidad casi infinita por el detalle de prolongar la línea visual del cielo — extraordinario efecto — por detrás del desenfadado gato. Por otra parte, los detalles técnicos presentes en los vegetales, insectos y animales — trabajadísima la base del cuadro — delatan una gran soltura en el dibujo. Exquisita obra.

Some legs! e hipertrofia - Otto Cázares

SOME LEGS! E HIPERTROFIA

Esta tela nos reproduce la soledad y angustia de Psiqué en medio de un bosque de altos y silenciosos árboles. Psiqué sufre el mal de la relatividad desproporcionada en un entorno que se agiganta en relación con sus propios pensamientos y deseos.

Otto Cázares ha decidido resolver el problema de Psiqué empleando aún una más complicada composición en forma de temible escorzo. Las piernas de la retratada parecen encadenarse a nuestro propio mundo al tiempo que su mirada busca una melancólica salida hacia el infinito.

Lo más destacable de este sensacional óleo es comprobar cómo Otto inunda de claridad una composición ciertamente compleja aprovechando cualquier resquicio entre los mastodónticos árboles. Resulta peculiar observar como el punto de fuga sigue la trayectoria visual de la protagonista hacia un punto superior en el que se intuye una potencial unión de los troncos en una elaborada perspectiva caballera. El sentido de las proporciones y el follaje que se contempla en el margen izquierdo permiten establecer un destacado contraste — no sólo compositivo, sino también cromático — entre las dos alturas de la tela.

Los pies de la joven, de igual manera en la que antes decíamos que se encontraban encadenados en nuestra propia contemplación, también nos liberan de la angustia provocada por los inmóviles pero siempre amenazantes árboles. Una vaporosa atmósfera de tonos bermellones nos alerta del desarrollo de la propia fábula en sí y del vértigo que siente la protagonista. Vértigo y vómito.

un instante de mirada - Otto Cázares

UN INSTANTE DE MIRADA

El óleo reproduce la parte final del poema, en el que Psiqué intenta desconsolada arrebatar un instante de mirada a la penumbra. El propio maestro Cázares lo define como una de sus obras más complejas y no es para menos. La obra es todo un poema cromático sabiamente perfilado por su autor a la hora de yuxtaponer colores y más colores en una escena que se presupone dolorosa y ciertamente melancólica.

Observamos como la luz de las brillantes teselas del fondo va acariciando con suavidad los contornos de la joven y del pozo sobre el que está situada. Es la luz de la idealidad enfrentada al oscuro pozo de la realidad más tangible, aún con el detalle pintoresco de contemplar como la mano izquierda de la protagonista trata de equilibrar su propio pesimismo ante la tiniebla del fondo.

Particularmente lograda está la coloración del anillo escultórico que rodea el pozo, con unas tonalidades verdosas que contrastan admirablemente — y con valentía — con un fondo de azulados grisáceos que se endulza merced a una serie de toques carmesí. Resulta mayormente complicado no caer en el desorden cromático empleando tales coloraciones, pero el maestro Cázares resuelve el conjunto utilizando perfectamente el foco principal de luz de la pared como catalizador de las distintas atmósferas. Cuadro excelente en su factura y trabajado hasta la extenuación.

Como suelo decir en otra sección de pinturas de este bar virtual de copas, este cuadro me lo llevo directamente a mi casa.

III – ÓPERA PINTADA: CON OJOS OÍR FINEZAS DE AMOR

Arietta - Otto Cázares

ARIETTA

Para el maestro Otto Cázares, “la ópera, en tanto que obra de arte total, es esencialmente lo potencial en búsqueda de la forma para realizarse (…) En consecuencia, trato de dar forma pictórica a esa forma y pinto óperas”.

Ya la propia etimología de la palabra aria proviene de un componente atmosférico que el artista deposita en el suelo en esta obra. De nuevo, la liberación del amor ideal precipita los acontecimientos y aparecen esos curiosos insectos a los que ya aludimos en un cuadro de otra serie, ahora tratados como avispas.

El óleo presenta un extraordinario juego en las gamas más vivas y de nuevo evidencia la valentía de Otto en lo relativo al tratamiento del color.

Existe una cierta atmósfera intimista acentuada por los motivos decorativos del suelo que recuerdan lejanamente a Vermeer, quizás el pintor más intimista de toda la historia. También es notoria la gran utilización de la perspectiva aérea en un escorzo tan complicado de armar. ¿De dónde viene esta música? ¿Del aire o de la tierra?

Cabaletta - Otto Cázares

CABALETTA

 ¿Quizás el maestro Otto Cázares hace referencia a la problemática de las relaciones familiares que desentraña La Tempestad de Shakespeare?

Los amorcillos que se pelean así lo parecen presuponer… Observamos una gran tensión en el óleo y una cierta referencia en el surrealista fondo al borracho Trinculo de la obra shakesperiana. También advertimos una alusión a los diversos tiempos que encierra una forma musical como la cabaletta.

A mi juicio estamos ante otra de las grandes obras de Cázares. Desacomplejado tratamiento del color y gran síntesis compositiva. Gran pintura.

Reminiscencias del don giovanni - Otto Cázares

REMINISCENCIAS DEL DON GIOVANNI

El amor más soberbio y mundano y la tragedia que está a punto de desatarse. Otto Cázares condensa aquí todos los ingredientes del primer acto de la ópera mozartiano con libreto de Da Ponte.

Si partimos de la base de que Otto Cázares pretende pintar óperas aquí tenemos un claro ejemplo, uno de los mejores de toda esta apreciada serie. Las alegorías y simbolismos están diversificados y el canto de los personajes se ve amenazado por la oscura mirada del busto del comendador.

El maestro Cázares ha evitado en todo momento desligar la intrínseca teatralidad de la escena y en consecuencia ilumina el lienzo con una luz del todo artificial. La sabia disposición de los elementos compositivos impide que el cuadro se “caiga” peligrosamente hacia su vertiente izquierda según nuestra mirada. Extraordinaria la penumbra del busto dentro de la propia penumbra de la oscuridad.

Kundry - Otto Cázares

KUNDRY

Thomas Mann vio en Wagner la monstruosidad del ego romántico capaz de las ambiciones del genio y de las barbaridades del super-hombre.

Ciertamente, Mann escribía que “todas las heroínas de Wagner se distinguen por un sublime histerismo, algo entre mágico y nigromántico que pone en su calidad de seres románticos un ingrediente de turbulenta modernidad”.

Quizás Kundry es el único personaje humano del Parsifal frente al resto, un vago concepto de ensayos ideales y de bocetos sublimados de seres vivientes. Es posible que la determinación del rico colorido en la protagonista de este bellísimo lienzo haga alusión a su humanidad frente a los trazos más nebulosos de los personajes del fondo. Ojos cerrados y mano en la garganta dentro de un ataviaje en coloraciones rojas magníficamente pintado. ¿Será una nueva invocación al amor más mundano? ¿Tendrá que ver con ello la pasión desbordada del color sangre? Contemplo un griterío sordo como contrapunto al canto melodioso de esta obra.

Giusto - Otto Cázares

GIUSTO

Si el maestro Otto Cázares decidió pintar una ópera — la serie total consta de 40 cuadros — no debería faltar un criterio de interpretación. En términos musicales, Giusto es un adjetivo que suele acompañar al tempo indicándole una interpretación precisa y apropiada, exenta de subjetivas ambigüedades.

En este óleo vemos a un director de espaldas — me recuerda a Sir Georg Solti — sosteniendo una batuta que apunta a una orquesta de la que sólo se resalta la tuba ¿Nueva afirmación melódica de Otto Cázares en los instrumentos de viento? Lo delicado de la composición permite que se establezca el vínculo entre el hombre y la música por medio de una especie de varita mágica que hace factible el milagro sonoro.

Óleo muy sereno y tranquilo, felizmente resuelto gracias a la exhibición técnica de Otto en lo relativo a gradaciones lumínicas (No es en absoluto fácil pintar interiores con luz teatral). Es un cuadro en donde música y pintura se unen de igual manera que el propósito inicial de esta serie de Otto y, no lo neguemos, de este bar virtual de copas.

Emotivo cuadro para terminar con este breve repaso a parte de la obra de nuestro amigo Otto.