La Mannschaft: Una de las grandes favoritas

 Tras el penoso debut de la Selección Española el pasado miércoles 16 de junio, el Mundial de Fútbol de Suráfrica 2010 ha concluido una primera fase en la que cada una de las 32 selecciones ha debutado con mayor o menor fortuna. Rodando ya una nueva fase que comenzó el mismo día 16 de junio con la segunda puesta en escena de Suráfrica y Uruguay en el Grupo A, hoy vamos a resumir exclusivamente los primeros partidos de cada selección que nuestra querida España cerró con una vergonzosa derrota ante un rival de mucha menor entidad como Suiza.

 En mi opinión, el Mundial 2010 está siendo un verdadero desastre tanto a nivel competitivo como organizativo: Unos estadios que no consiguen llenarse ni abriendo de par en par las puertas y un ensordecedor ruido provocado por esas malditas vuvuzelas que acaban incluso por desesperar al televisivo espectador. Creo que no se puede confundir el exotismo de una afición local con el coñazo de un atronador y permanente zumbido que ha elevado numerosas protestas entre jugadores, directivos y aficionados. Un partido de fútbol, y mucho más tratándose de una fase final de un Mundial, es algo mucho más serio que contemplar a una serie de aficionados ajenos al desarrollo del mismo soplando obsesivamente una especie de trompeta de plástico con el único objeto de provocar ruido. Miedo me da pensar que esta estúpida costumbre se ponga de moda en España, aunque ya en el Estadio Bernabéu, de un tiempo a esta parte, una serie de “aficionados” tiene por norma esta molesta costumbre. Por otra parte, la Ceremonia de Apertura resultó un verdadero tostón y muchos tuvimos presente la inigualable demostración llevada a cabo por los chinos durante la apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín un par de años atrás. Dejo de lado los problemas de inseguridad y logísticos — caos circulatorio — que la celebración de este Mundial está provocando. No tengo nada contra el bellísimo país surafricano pero creo que su elección como sede de un Mundial ha sido un verdadero despropósito. Otros países africanos, con muchísima más tradición futbolística como Egipto o Marruecos, hubieran organizado mucho mejor una competición deportiva de esta trascendencia. Por último, lamentar el caos televisivo que se está produciendo en España con las retransmisiones. No puede ser que un Mundial esté en manos de una cadena de pago (CANAL +) y que los abonados a otras plataformas (IMAGENIO) nos quedemos sólo con las migajas que nos dan algunas cadenas como CUATRO ó TELECINCO, esta última emisora la encargada de retransmitir los encuentros de España. Hace años, un Mundial podía verse en su totalidad en abierto mediante la compenetración de cadenas estatales y autonómicas. Ahora manda el dinero directo y fácil y los espectadores somos quienes pagamos las consecuencias. Este Mundial también será recordado como el del USTREAM y el portátil enganchado a alguna plataforma de P2P. Papelón el de GOL TV — ¿Cómo puede llamarse así una emisora y ni siquiera proponer una oferta para hacerse con los derechos de algunos partidos? — y patética la visión de un enorme y siempre admirado Paco González en TELECINCO tras su polémica salida de la CADENA SER.

 En cuanto a lo meramente deportivo, este Mundial está siendo uno de los más aburridos de la historia a tenor con lo visto en la primera fase del debut de todas las selecciones: Fútbol rácano y abuso de las tácticas más ultraconservadoras por parte de los equipos en teoría con menos posibilidades. Ninguna selección, quizás con la excepción de Alemania, ha jugado con soltura frente a los insufribles cerrojazos dispuestos por unos entrenadores que evitan el tú a tú y que ponen de manifiesto el resultadismo como única norma futbolística. Viendo lo visto en esta primera semana de Mundial, pienso que se impone una reducción de equipos para este tipo de evento. Añoro aquellos mundiales en los que sólo tenían cabida 16 selecciones en su fase final, selecciones que tenían que superar un durísimo escollo para acceder a la misma. Creo que se debería adoptar una política parecida a la empleada en los Juegos Olímpicos para lograr una plaza en los mundiales, aunque eso conllevara que muchas selecciones en teoría potentes se quedasen fuera de los mismos. No es de recibo que muchos de los actuales combinados de este Mundial aspiren a pasar a la segunda fase merced a plantar a nueve jugadores delante de su portero y dejar a uno de palomero para ver si saca provecho de una única táctica consistente en el patadón desde atrás y a ver si suena la flauta. Por supuesto, que habrá muchos aficionados que gusten de este estilo, tan legítimo como otro. Pero si yo soy aficionado al fútbol es por la vistosidad de este espectáculo consistente en el juego vertical, en abrir la bandas y en los desbordes. Parecía que el estilo arrollador del F.C. Barcelona se estaba imponiendo en este aspecto y que las tácticas trogloditas eran desterradas del fútbol. Pero llegó el señor Mourinho y plantó el autobús en el Nou Camp justo un par de meses antes de comenzar este Mundial. De aquel discutible éxito parece que han tomado buena nota los entrenadores presentes en este Mundial. La sombra de la “muralla griega” en la Eurocopa de 2004 planea sobre este Mundial. Esperemos que las cosas cambien en la fase de los segundos enfrentamientos de grupo y que el fútbol vivo y de ataque se imponga sobre el meramente especulativo.

GRUPO A: Suráfrica y México inauguraron este Mundial con un partido típico de estas características: nervios, nervios y más nervios. Los africanos realizaron un fútbol muy pobre del que pronto se contagio México, muy bien plantado y ofensivo de salida, para acabar practicando un fútbol muy horizontal y poco definido. Jugada típica de este Mundial — saque largo del portero y contra — y golazo de Tsavalala. México empató in extremis gracias a Márquez, un jugador que no es ni la sombra de lo que hemos visto en el Barcelona un par de años atrás. Me decepcionó México mientras que Suráfrica hizo lo previsto en el guión. Por el otro lado, una ramplona Francia se estrelló ante la maraña dispuesta por Uruguay en uno de los partidos más aburridos del Mundial. Excesivo tacticismo en los jugadores entrenados por un cada día más odiado Domenech y por un pusilánime Tabárez que no tuvo la suficiente valentía para encarar este partido. Espero muchísimo más de Uruguay. De Francia… No espero nada.

GRUPO B: Argentina, la gran Argentina, jugó bien a rachas en el duro partido que la enfrentó a una rocosa Nigeria. Buen ajuste de Verón y nula comparecencia de Di María. El genial Messi tuvo un puñado de ocasiones que se vieron desbaratadas por un extraordinario portero nigeriano. Me gustó Messi y estoy seguro que va a ser uno de los protagonistas de este Mundial. Es pronto para juzgar a Argentina aunque parece ser un equipo que va a ir a más. Nigeria decepcionó aunque tuvo sus oportunidades cuando a Maradona le dio un ataque de entrenador y realizó unos cambios que desequilibraron a su equipo. Por el otro lado, sorprendente Corea del Sur ante una troglodita y desdibujada Grecia. Los asiáticos ganaron la partida a los helenos por velocidad y, especialmente, por querer llevarse el partido. Ojo a Corea del Sur. Parece un equipo sin prejuicios y dispuesto a todo. Fabuloso Park-Ji Sung, con una definición extraordinaria en el gol que llevó su firma. Por su parte, Grecia sólo apretó al final, cuando Gekas salió fresco y tuvo alguna que otra ocasión. A Rehhagel se le acabó el crédito pero en el querido país heleno no se dan por enterados.

GRUPO C: Inglaterra pensó en la goleada y a poco pierde el partido frente a los EEUU. Nadie duda de Capello como entrenador pero, desde mi punto de vista, infravalora a Gerrard y Lampard retrasando herméticamente su posición de juego. Sigo opinando que Inglaterra llegará muy lejos pese al tropiezo con la selección dirigida por Bradley… Y pese a su escandaloso defecto en la portería: La cantada de Green es otra más para la colección inglesa de cantadas de sus porteros durante los mundiales y que ya advertimos desde esta casa en la entrada del sábado. EEUU me gustó y mucho. Su entrenador demostró ser un valiente con los cambios y no se arrugó para nada. Altidore le ganó un mano a mano a Carragher que merece ser visionado por los partidarios del fútbol encorsetado. Argelia luchó, retuvo el balón, especuló con el resultado y acabó perdiendo frente a Eslovenia. Nueva cantada de un portero, Chaouchi, que parece predeterminado para fichar por algún equipo inglés… Los eslovenos, pese al infumable partido que ofrecieron, se mostraron mucho más listos. Y dispararon a puerta cuándo lo debían hacer. Su choque contra EEUU resultará decisivo. Apuesto por los norteamericanos. De todas formas, ojalá — y nunca mejor dicho — la justicia tomara cuerpo con Argelia para contrarrestar el atraco que sufrió en los mundiales de España -1982 con el pasteleo que llevaron a cabo Alemania y Austria en El Molinón (Una de las páginas más vergonzosas de la historia de los mundiales). Por cierto, para los pesimistas, Alemania perdió sorprendentemente contra Argelia — con un genial Madjer — en su estreno de aquel Mundial. Luego llegó a la final. Pero, claro, Alemania es Alemania.

GRUPO D: Alemania ha sido, de largo, la mejor selección en esta primera semana de Mundial. Se comió a Australia con decisión, firmeza, determinación y autoridad. Buen fútbol — no se echó de menos a Ballack — y nacimiento de una estrella, Özil. Me decepcionó Schweinsteiger, un jugador que creo que está muy sobrevalorado. Klose y Podolski, pese a que ya no son tan jóvenes, demostraron configurar una delantera muy a tener en cuenta. Alemania jugó de manera muy inteligente y sin forzar del todo la máquina (De haberla forzado, Australia se hubiera llevado una goleada de escándalo). Muy buen trabajo de Löw en una de las selecciones que presenta su candidatura para el título final. Los australianos muy flojitos e inocentes. Por su parte, Serbia ha protagonizado, junto con España, una de las negativas sorpresas de esta primera semana de Mundial. Parece mentira como un técnico de la valía de Antic haya conformado una escuadra de “peloteros” para afrontar su partido contra Ghana. Yo creo que si decides ir cuerpo a cuerpo contra un equipo centroafricano llevas todas las de perder. Antic desperdició el talento de jugadores como Krasic o Pantelic para priorizar el punto G del gigante Zigic. El ingenuo penalty cometido por Kuzmanovic pasará a la historia serbia. Muy mal planteamiento ante una Ghana, nada del otro mundo, dirigida con acierto por Rajovac, quien pareció leer en cirílico el manual de su compatriota Antic.  Por su parte, Ghana demostró ser un equipo que, a poco que consiga disciplinarse un poco, puede dar más de un disgusto a otros rivales en este Mundial.

GRUPO E: Decepcionante partido entre Holanda y Dinamarca. El fútbol nórdico puede resultar tan atractivo como insufrible. Holanda encarriló en partido merced a la jugada tonta protagonizada por Mitliga — el chico se lo tomó a broma, pues no dejó de esbozar una enigmática sonrisa de la que me contagié tras despejar con poca fortuna un rechace que acabó en las mallas de su compañero Sketelenburg (Un nombre más propio de músico que de futbolista). Los Orange jugaron al ralentí pero demostraron que pueden ser temibles si Robben llega a tiempo. Una perla en Holanda: El joven Elia alegró el partido desde su incorporación y parece estar dotado de la típica rapidez y desparpajo producto de los extremos elaborados en los Países Bajos. Por su parte, Dinamarca aburrió con un fútbol ya muy visto y, para desgracia suya, muy conocido por sus rivales. En otra entrada les situé como favoritos para pasar a la segunda ronda, pero… Japón no se hizo el hara-kiri y pegó el pepinazo contra Camerún, una selección en donde Eto´o pareció el chico de los recados. Resulta patético observar como un jugador de la categoría del africano da tumbos durante los noventa minutos sin sentido a lo largo y ancho del campo. Debe hacer notar sus galones si Camerún quiere aspirar a algo más en este Mundial. Japón, con poquita cosa, aprovechó su única oportunidad y de manos de un veloz Honda — quien hizo gala a su apellido de connotaciones moteras — sentenció un choque tan sorprendente para los asiáticos como trágico para los Leones Indomables, más inofensivos que nunca. Sorpresón que puede deparar que estalle la pólvora en este grupo en los próximos enfrentamientos.

GRUPO F: Decidido: Italia va a llegar por lo menos a semifinales en este Mundial. Con un plantel tan heterodoxo como inasumible logró igualar el sorprendente tanto guaraní de Alcaraz (Marcado con un escorzo imposible, o sea, con el cogote). Divertidísimo partido que dejó a las claras que Italia es Italia frente a un Paraguay que no quiso matar el duelo cuando lo tenía todo a su favor. Épico encuentro de estrellas en su fase final — Cannavaro (No se descarta que siga capitaneando a los azzurri en Brasil 2014), Zambrotta, Roque Santa Cruz, etc… — que dio para ver a un muy afortunado Pepe y a una preocupante lesión de Buffon. Si Pirlo llega a tiempo, Italia dará mucha guerra. Van sobrados de oficio y de suerte (Nueva cantada, en versión guaraní, del portero Justo Villar: Salió a despejar un balón de espaldas… ¡Torero!). Si Paraguay se lo cree un poco más, pasará sin apuros esta primera fase. Ha sido uno de los partidos más bonitos de este infumable Mundial. De otra parte, la justicia premió a Nueva Zelanda con un primer punto en los mundiales en un partido en donde los eslovacos ya celebraban su rácana victoria. Avisaron y al descuento la metieron con un cabezazo de Reid que parecía extraído de unos playoffs por el ascenso a Segunda B española. Eslovaquia pagó con creces su cobardía ante una selección a años-luz de su potencial. Este empate — partido, por lo demás insufrible — deja las cosas muy francas para Italia y Paraguay.

GRUPO G: ¡Y comentábamos en España que esta selección de Brasil no iba a ser rival! Pues la verdad es que Brasil fue una castaña pilonga, en su más literal expresión, con auténticas marmotas — Kaká — que demostraron no justificar su inclusión en este equipo. De no ser por las individualidades de Maicon — Florentino, fíchalo — y de Elano, Brasil se hubiera pegado un trastazo de categoría frente a una simpatiquísima Corea del Norte. Nuevo cante del portero, Myong-Guk Ri, quien no tapó su palo ante el disparo de Maicon, y susto final de Brasil ante el gol de Jong-Ho Yong. Corea del Norte resultó ser un equipo peleón con nula llegada aunque emotivo a más no poder. Me impresionaron las lágrimas del bueno de Tae-Se Jong durante la ejecución del himno norcoreano (Resulta que este chico nació en Japón. Su madre era surcoreana y, por afinidades políticas, quiso que su retoño adquiriera la nacionalidad norcoreana. Hay gente “pa tó”… Yo me sé de uno que pidió asilo político en la Cuba de Castro: Nació en Talavera de la Reina y se encontraba a disgusto con la Oficina de Recaudación de Hacienda española). A lo que vamos, Brasil no demostró ser el equipo temible que todos tratan de evitar. Por otra parte, Costa de Marfil se ha resuelto como el mejor equipo africano tras su eléctrico choque con la Portugal de un fundido Cristiano Ronaldo. Al de Funchal no le entró por milímetros una falta directa y se desconectó del partido. Deco ya no es ni la sombra del buen jugador que vimos en Barcelona y Portugal adolece de un controvertido y traumático tránsito generacional. Puede ir a más pero ha de ser mucho más ambiciosa y menos timorata. Costa de Marfil realizó un gran fútbol, con buenas coberturas en ataque condimentadas con la tradicional anarquía táctica de los equipos africanos. Es el Grupo de la Muerte y como tal todos sus integrantes se están comportando cómo si les fuera la vida en ello. El choque entre Brasil y Costa de Marfil se presenta con inmejorables perspectivas. Y no digamos el Portugal-Corea del Norte (Los asiáticos claman venganza por lo ocurrido en Inglaterra-1966).

Grupo H: “Quousque tandem abutere, Hispania, patientia nostra?”. Pues eso mismo. Era la gran favorita — en esta ocasión parecía que lo decían todos — y nos pegamos un trastazo que será, a buen seguro, histórico. España salió dispuesta a comerse el queso suizo y sucumbió ante el narcótico chocolate de una Suiza que decidió jugar con nueve atrás y un palomero que a la postre resultó decisivo. Seamos realistas: El gol de los suizos fue conseguido en fuera de juego; el árbitro nos birló un penalty en la primera parte (Blatter estaba en el palco); y esa tarde estábamos con cagalera. Mucho toque y poca profundidad. Mala suerte en algunas jugadas puntuales y un planteamiento — sobre todo en los cambios — muy censurable de Del Bosque. El partido fue un tostón — emoción aparte — y Suiza aprovechó su única ocasión. Se impone una reacción que sólo Dios sabe si será suficiente (Caso de empatar Suiza y Chile, estamos haciendo las maletas). Como dato positivo, sirva que prefiero perder este partido a sucumbir en uno de cruces. Pero la sensación dejada por España ha sido del todo pésima. Pareció como si muchos jugadores estuvieran sobrecargados de partidos. La magia no llegó y la mala suerte se alió con una serie de oportunidades perdidas que, en condiciones normales, debieron alterar el casillero español. La actual campeona de la Eurocopa de Naciones debe demostrar su valía ante una débil Honduras — se impone una goleada de escándalo para acallar voces — y ha de ganar por lo civil o lo criminal a un Chile que dejó unas buenísimas sensaciones en su debut. El problema es que España no parece preparada para afrontar estas empresas. El liderazgo del grupo está complicadísimo tras la victoria de Chile sobre Honduras y hemos de esperar, aún así, a que Suiza se pegue el castañazo contra Honduras, algo ciertamente difícil viendo el juego practicado por ambas selecciones. No creo que sea la hora de traumáticas revoluciones sobre la marcha, sino de dar un puñetazo sobre la mesa y proponer la candidatura española al título. Con el permiso de nuestros hermanos hondureños, el partido contra Chile va a ser crucial. Dando por bueno que Suiza ganará a Honduras, podría darse un triple empate si Chile derrota a Suiza en la próxima sesión. Por eso mismo, el número de goles puede resultar determinante en caso de llegar los tres conjuntos favoritos del grupo con seis puntos cada uno. Si Suiza arranca un empate ante Chile nos tocará rezar — siempre que derrotemos a Chile — ante un posible cruce con Brasil. Quizás ese pueda ser el partido de la afirmación española. Quizás…