tejero

FRASES PARA LA HISTORIA

Alea jacta est (Julio Cesar)
El que todo lo juzga fácil encontrará la vida difícil (Lao Tse)
Amaos los unos a los otros como yo os he amado (Jesús de Nazaret)
No mandé mi flota a luchar contra los elementos (Felipe II)
Detrás de estas pirámides veinte siglos os contemplan (Napoleón Bonaparte)
Cogito ergo sum (René Descartes)
Todas las verdades que se silencian terminan volviéndose venenosas (Friedrich Nietzsche)
Estos son mis principios; si no les gustan tengo otros (Groucho Marx)
Sólo sé que no sé nada (Sócrates)
¡Se sienten, coño! (Teniente coronel Tejero)

… Y que conste, don Antonio, que he decidido incluirle en esta sección atendiendo al carácter político de su personalidad cuando en 1982 tuvo el honor de encabezar la lista por Madrid al Congreso de los Diputados bajo la formación política de Solidaridad Española, extraño partido cuyo lema, muy ingenioso por cierto, era el de “Entra con Tejero en el Parlamento” y que obtuvo algo así como 28.451votos, para disgusto del bueno de don Blas que perdió el único escaño que atesoraba en una formación política de similar ideario. Han pasado ya muchos años, don Antonio, pero no se olvida aquel triste episodio de entrar como Pavía en el Congreso y ponerse a dar tiros como un loco. Hombre, que eso no estuvo bien y además fuimos el hazmerreír de todo el mundo. Y no digamos cuando intentó derribar (Sin éxito) a un anciano indefenso. Eso, don Antonio, está más feo que pegar a un padre y es un acto difícilmente perdonable, por el amor de Dios. Y, total, para que muchos de los números a su mando se pusieran morados de cubatas en la cafetería del Congreso, que lo sé de buena tinta. No, hombre, no; así no se defienden las ideas por mucha razón que uno crea tener. Pero hay algo de todo aquello que sí le quiero agradecer: Creo, en mi humilde opinión, que desde aquel día España tuvo por fin auténtica conciencia democrática. Por lo menos, don Antonio, de algo sirvió su mascarada. Desde la discrepancia, que Dios le guarde a usted por muchos años. Un día malo lo tiene cualquiera.