Bien puede afirmarse que en la actualidad existen dos grandes corrientes en lo que se refiere a las orquestas de cámara. De un lado, están las formaciones que presentan instrumentos antiguos (La Petite Bande, la Academy of the Ancient Music, la Orquesta del Siglo de las Luces…) y del otro los conjuntos ya consagrados dentro de una interpretación tradicional, como I Solisti Veneti, la Academy of Saint Martin -in-the-Fields, I Musici o la English Chamber Orchestra. Esta última formación tiene sus orígenes en 1948, año en el que el director de orquesta británico Arnold Goldsbrough funda la Goldsbrough Orchestra que, doce años más tarde, en 1960, pasa a denominarse English Chamber Orchestra. Desde un principio, esta formación se especializó en la música de Haendel, Bach y Purcell para posteriormente ampliar su repertorio con autores del siglo XX, como Britten. Administrativamente, la English Chamber ha sido siempre una institución independiente y autogestionada que promueve sus propias temporadas anuales de concierto y giras. Dirigida por directores invitados de la talla de Raymond Leppard, Rafael Kubelik, Daniel Barenboim y Sir Colin Davis, la orquesta decidió nombrar a su primer director titular a todos los efectos en 1985. Jeffrey Tate fue el maestro elegido para esta empresa y su elección fue todo un acierto.

Jeffrey Tate nació el 28 de abril de 1943 en Salisbury, Inglaterra, y recibió su formación académica integral en el Farnham Grammar School y posteriormente en el King´s College de Cambridge, donde estudió Medicina. De ahí pasó a ejercer como médico en el St. Thomas Hospital de Londres aunque muy pronto decidió abandonar la práctica médica para dedicarse por completo a la música. De esta forma, Tate ingresó en 1969 en el London Opera Center en calidad de repetidor para un año más tarde pasar con idéntico cargo en el Covent Garden. Allí Tate tuvo la oportunidad de colaborar con distinguidos maestros como Kempe, Carlos Kleiber y Solti, aunque fue Pierre Boulez quien lo invitó a ser su asistente durante las polémicas versiones de El Anillo ofrecidas en Bayreuth en 1976. Especializándose en la dirección coral, Tate también trabajó con Boulez en París en 1979 al tiempo que fue director asistente de Herbert von Karajan en el Festival de Salzburgo y de Sir John Pritchard en Colonia. En 1978, Tate debutó como director en Göteborg con una ópera de Bizet y un año más tarde tuvo la suerte de sustituir a un enfermo James Levine en el Metropolitan de Nueva York obteniendo un triunfo incontestable tanto de crítica como de público. Ello le posibilitó dirigir de nuevo en esta institución hasta que en 1982 debuta en el Covent Garden con una ópera de Mozart, siendo desde entonces un habitual en este escenario británico. El año de 1985 resultó triunfal para Tate, ya que a su exitoso debut en el Festival de Salburgo y en la Ópera de Viena, se unió su nombramiento como primer director musical de la prestigiosa English Chamber Orchestra, un puesto que retuvo hasta el año 2000. De forma paralela, entre 1986 y 1991, Tate ejerció como director permanente en el Covent Garden para más tarde pasar a ser su principal director invitado por un período de dos temporadas.

A partir de la década de los años noventa, Tate alternó su puesto en la English Chamber con numerosos compromisos en distintas formaciones. De esta forma, en 1991 sucedió a James Conlon al frente de la Orquesta Filarmónica de Rotterdam hasta 1995 y ejerció como principal director invitado de la Orquesta Nacional de la Radio de Francia entre 1991 y 1998. Tate también se hizo cargo de la Orquesta de Minnesota durante los períodos de verano entre 1996 y 2000. A todos estos cargos, Tate sumó una extraordinaria labor como director operístico y se reveló como un destacado intérprete de Wagner, cuyo ciclo integral de El Anillo ofreció con enorme éxito en París, Adelaida y Colonia. En 1998, Tate aceptó el cargo de principal director invitado de la Orquesta Sinfónica de la RAI de Turín y con ello dio paso a una intensa colaboración artística en Italia que se vio confirmada con su nombramiento, relevando a Gary Bertni, como director musical del Teatro San Carlo de Nápoles entre 2005 y 2010. Por otra parte, desde 2009 Tate es director titular de la Orquesta Sinfónica de Hamburgo en sustitución de Andrei Boreyko, cargo que mantiene en la actualidad. Caballero de la Orden del Imperio Británico y Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia, Tate está aquejado de espina bífida y de cifosis desde su nacimiento, motivo por el cual ha de dirigir siempre sentado. Desde 1989, Tate preside además la organización caritativa de la espina bífida en el Reino Unido.

La trayectoria artística de Jeffrey Tate, director invitado por las principales orquestas y coliseos operísticos de todo el mundo, es un completo ejemplo de superación personal dentro de unas adversas circunstancias físicas. El propio Tate ha manifestado en más de una ocasión su sorpresa de ver hasta dónde ha llegado en el mundo de la música toda vez que su dedicación a la misma se produjo a una edad ciertamente avanzada y luego de haber enfocado primitivamente su carrera profesional como médico. Director contrario a la interpretación historicista, Tate se mantuvo como uno de los adalides de la interpretación tradicional, junto con su colega Sir Neville Marriner, aunque desde un punto de vista de fidelidad absoluta a la partitura (más a su aspecto formal que a su espíritu). Dotado de un sentido natural del gesto expresivo, pocos maestros en la actualidad pueden presumir de un encomiable amor a la música como Jeffrey Tate. Sus lecturas se caracterizan por un perfecto equilibrio entre los deseos del compositor y un personal punto de vista interpretativo. Su repertorio es inmenso y abarca desde la música de Monteverdi hasta las modernas óperas de Richard Strauss. Su producción discográfica es también enorme y ha recibido el unánime elogio de la crítica especializada.

Entre la producción discográfica debida a Jeffrey Tate podemos mencionar las siguientes grabaciones (advertimos que los distintos enlaces que vienen a continuación no tienen porqué corresponderse necesariamente con la versión citada pero sí con la obra mencionada): Sinfonía nº7 de Beethoven dirigiendo a la Orquesta del Teatro de San Carlos de Nápoles (vídeo de referencia desconocida); Romanzas para violín y orquesta de Beethoven, junto a Frank Peter Zimmermann y dirigiendo la English Chamber (EMI 73283); Serenata para trompa, tenor y cuerdas de Britten, junto a Danilo Stagni y John Mark Ainsley, y dirigiendo la Orquesta Filarmónica de La Scala (vídeo de referencia desconocida); Concierto para violín nº1 de Bruch junto a Nigel Kennedy y dirigiendo la English Chamber (EMI 49663); Cantos de Auvernia de Canteloube, junto a Kiri Te Kanawa y dirigiendo la English Chamber (DECCA 444995); Ruckert Lieder de Mahler, junto a Thomas Allen y dirigiendo la English Chamber (EMI 49943); Concierto para violín de Mendelssohn, junto a Nigel Kennedy y dirigiendo la English Chamber (EMI 49663); Concierto para piano nº1 de Mendelssohn, junto a Lars Vogt y dirigiendo la Orquesta Sinfónica de la RAI (vídeo de referencia desconocida); Sinfonía nº41 de Mozart dirigiendo la English Chamber (ARTHAUS 100081); y, finalmente, los Conciertos para piano y orquesta de Mozart, junto a Mitsuko Uchida y dirigiendo la English Chamber (PHILIPS 438207 — integral en 9 CD´s). Nuestro humilde homenaje a este gran director de orquesta.