Manuel Rosenthal

 En la Francia de comienzos del siglo XX, dedicarse por completo a la música era una elección que a menudo conllevaba una dura vida plagada de las más elementales carencias. Muchos compositores, solistas o aprendices de dirección se vieron forzados a tocar en cafés y cines para poder sobrevivir y, en el mejor de los casos, salieron indemnes del conflicto bélico mundial que asoló Europa entre 1914 y 1918. El director y compositor galo Manuel Rosenthal pasó por todas esas etapas hasta que poco a poco supo hacerse con un nombre en el terreno de la dirección orquestal por más que nunca renunció a convertirse en un afamado compositor. Aquellos años de continuas carencias durante su etapa de formación musical debieron curtir el cuerpo y la mente de Rosenthal hasta extremos ciertamente insospechados. Su caso fue el de uno de los directores más longevos surgidos en la historia — llegó a dirigir con 92 años de edad — y tan sólo el director germano Kurt Sanderling parece dispuesto a arrebatarle, a punto de cumplir los cien años de edad y ya retirado, el título de director más longevo.

 Manuel Rosenthal nació el 18 de junio de 1904 en París

En el seno de una familia judía rusa que huyó de los progroms que asolaron aquel país desde principios de siglo. Hijo de padre desconocido al que nunca conoció y habiendo tomado el apellido de su padrino, Rosenthal comenzó su formación musical a la edad de seis años y tuvo que trabajar durante una buena temporada como violinista en cafés y cines para mantener el sustento de su madre y hermanas. En 1918, Rosenthal accedió al Conservatorio de París para recibir lecciones de Jules Boucherit, quien pronto se dio cuenta del talento compositivo de su alumno y lo introdujo como miembro de la Sociedad Musical Independiente. En 1923, Rosenthal abandonó el Conservatorio tras sentirse frustrado por no conseguir el primer premio de composición y amplió su formación en fuga y contrapunto bajo la tutela del organista Jean Huré. Habiendo adquirido un destacado nivel como violinista, Rosenthal pasó de tocar en cafés y cines a hacerlo en distintas orquestas parisinas, como la Pasdeloup, la Lamoureux y la Sinfónica de París. En esta etapa, sus creaciones musicales fueron muy bien acogidas por Ravel, quien decidió contar con Rosenthal como uno de los escasos discípulos que tuvo a lo largo de su vida. Fue el propio Ravel quien, en 1928, puso toda su influencia para que la Orquesta Pasdeloup organizara un concierto exclusivo con obras de Rosenthal que el propio autor dirigió. En 1934, Désiré-Emile Inghelbrecht nombró a Rosenthal como director asistente suyo en la recién creada Orquesta Nacional de la Radio Francesa, cargo en el que se mantuvo hasta 1939. Con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, Rosenthal ingresó en el cuerpo médico del ejército y fue hecho prisionero hasta que fue liberado por la Resistencia Francesa. Ya en 1944, Rosenthal fue designado director titular de la Orquesta Nacional de la Radio de Francia hasta 1947, año en el que decidió trasladarse a los EEUU para hacerse cargo de la Orquesta Sinfónica de Seattle, en sustitución de Eugene Linden, hasta 1951.

 Ese mismo año, Rosenthal debió abandonar la dirección de la Seattle Symphony al descubrirse que no estaba casado con madame Claudine Rosenthal (Rosenthal presentó a su entonces pareja, Claudine Verneuil, como a su legítima esposa. Al descubrirse que ésta no se había casado aún con Rosenthal, el músico galo fue acusado de falsedad documental por el gobierno de los EEUU y llegó a estar detenido en la Isla de Ellis por espacio de mes y medio). A partir de entonces, Rosenthal empezó a dirigir por todo el mundo en calidad de invitado y durante la temporada de 1952-1953 fue el encargado de inspeccionar por parte del gobierno galo las orquestas magrebíes de Argel y Tunicia. En 1962, Rosenthal fue nombrado profesor de dirección orquestal en el Conservatorio de París, en donde tuvo como alumnos a Eliahu Inbal, Jacques Mercier y Jean-Claude Casadesus, entre otros, y un par de años más tarde aceptó el puesto de director titular de la Orquesta Filarmónica de Lieja, en relevo de Fernand Quinet, hasta 1967. Ya en 1974, Rosenthal abandonó la docencia para dirigir ópera como invitado en algunos de los coliseos más prestigiosos del mundo, como el Teatro de Manchester, el Metropolitan de Nueva York y la Ópera de Seattle, donde en 1986 dirigió el ciclo completo de El Anillo wagneriano. En 1988, y contando ya con 84 años de edad, Rosenthal dirigió la primera representación del Pelleas y Melisanda de Debussy en Moscú. Dotado de una salud de hierro y de un dinamismo poco habitual para su avanzada edad, Rosenthal llegó a dirigir una representación en el Teatro de la Bastilla de París en 1992, con 88 años cumplidos. A punto de cumplir los 99 años de edad, Rosenthal falleció en París durante la madrugada del 5 al 6 de junio de 2003. Nombrado Comandante de la Legión de Honor Francesa en 1991, Manuel Rosenthal ha sido uno de los maestros más longevos de la historia de la dirección orquestal.

 Manuel Rosenthal vivió a lo largo de su extensísima trayectoria artística todo el paso del siglo XX musical. A menudo más conocido por su faceta de compositor que por la de director, Rosenthal se ganó la admiración de músicos como Ravel y Ansermet, quien llegó a declarar en una ocasión que no podía haber imaginado nunca a alguien que orquestara mejor que Ravel hasta que conoció a Rosenthal. Especialista en la música francesa, Rosenthal fue de largo el mejor traductor de la obra de Offenbach, compositor del que dijo que era el único que había sido capaz de atrapar al diablo, y su creación más famosa fue Gaîte Parisienne, obra basada en la música de Offenbach. Su estilo de dirección fue del todo sensible y se caracterizó por la tradicional síntesis clarificadora de la Escuela Francesa, aunque en ocasiones se apartó un tanto de este modelo en aras de una mayor espectacularidad. Durante sus últimos años de existencia recibió la visita de muchos investigadores que trataron de preguntarle sobre su relación con personajes tan relevantes como Ravel o Stravinski. Su actividad musical como director y compositor abarcó cerca de setenta años, con lo que su figura, un tanto desconocida en el día de hoy por los aficionados más jóvenes, llegó a ser la de uno de los músicos más completos que jamás hayan surgido en Francia.

 De entre la producción discográfica debida a Manuel Rosenthal podemos mencionar las siguientes grabaciones (advertimos que los distintos enlaces que vienen a continuación no tienen porqué corresponderse necesariamente con la versión citada pero sí con la obra mencionada): Los pescadores de perlas de Bizet, junto a Micheau, Bacquier, Vanzo y Lovano, y dirigiendo la Orquesta Nacional de la ORTF (GALA 504); Balada para piano y orquesta de Fauré, junto a Gaby Casadesus y dirigiendo la Orquesta Lamoureux (EMI 85699); Meditación de Thais de Massenet, junto a Augustin Dumay y dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Montecarlo (EMI 47544); Concierto para violín de Mendelssohn, junto a Arthur Grumiaux y dirigiendo la Orquesta Nacional de la ORTF Francesa (vídeo de referencia desconocida); Gaîte Parisienne de Offenbach dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Montecarlo (EMI 85066); Suite nº2 de Dafnis y Cloè de Ravel dirigiendo la Orquesta de la Ópera de París (ADAS 472252); Trois petites pièces montées de Satie dirigiendo la Orquesta Nacional de la ORTF Francesa (EVEREST 7519014); y, finalmente, Concierto para violín nº4 de Vieuxtemps, junto a Arthur Grumiaux y dirigiendio la Orquesta Lamoureux (ELOQUENCE 4428561). Nuestro humilde homenaje a este gran director de orquesta.