* Nacido el 22 de noviembre de 1913 en Lowestoft, Suffolk
* Fallecido el 4 de diciembre de 1976 en Aldeburgh, Suffolk

 Hijo de un odontólogo aficionado a la música, tal vez su fecha de nacimiento sea la más apropiada para un compositor (La festividad de Santa Cecilia). De sus padres recibe las primeras nociones musicales hasta que con trece años logra ser aceptado como alumno del compositor Frank Bridge. Un año más tarde, el joven Benjamin había logrado componer 10 Sonatas para piano y 6 Cuartetos de cuerda, exhibiendo ya por entonces una extraordinaria capacidad creativa que le acompañaría hasta el fin de sus días. En septiembre de 1930, Britten ingresa en el Royal Collage of Music de Londres y se pone bajo la tutela de John Ireland en composición y de Arthur Benjamin en piano. En poco tiempo logra que la institución docente presente su Sinfonietta, aunque también ve denegada su solicitud de beca para trasladarse a Viena y estudiar con Alban Berg. Fue entonces requerido para componer música de películas, entre las que destaca Night Mail, compromiso que alterna con la composición de obras de autor como Our Hunting Fathers. Su producción empieza a ser tan impresionante que en 1936 la editora Boosey & Hawkes le ofrece un suculento contrato que Britten acepta encantado.

 Por aquellas fechas, Britten inicia una íntima amistad con el poeta W.H. Auden — en realidad una íntima relación: Britten era homosexual — que se ve truncada cuando aquel se marcha a combatir a España en 1937 al lado de las tropas republicanas. El vacío dejado por Auden se llenó pronto con la aparición de Peter Pears, un sensual tenor con el que Britten colaboraría durante toda su vida. Al poco de iniciarse esta relación, Britten presenta sus Variaciones sobre un tema de Frank Bridge y el Concierto para piano. Instalado desde 1937 con Pears en un viejo molino de viento reconstituido en morada en Suffolk, la creciente hostilidad que su música recibió en algunos medios provocó que la pareja se embarcara en 1939 rumbo a América para abrirse nuevos caminos. Tras pasar por primeramente por Canadá, el dúo musical se instaló definitivamente en los EEUU, concretamente en Long Island, en donde Britten compuso Les illuminations  y Seven Sonnets of Michelangelo. También allí esboza los primeros compases de lo que a la postre sería su gran obra maestra, la ópera Peter Grimes. Pese a las comodidades de las que disfrutó Britten en América, su nostalgia por una Inglaterra sumida en la guerra motivó que, junto a Pears, embarcase en 1942 a bordo de un barco neutral sueco que hacía la ruta hasta el viejo Continente. Allí la pareja volvió nuevamente a instalarse en el molino de Suffolk y consiguieron eludir el servicio militar obligatorio a cambio de ofrecer recitales en algunas zonas en donde los bombardeos habían causado estragos. Durante estos años de guerra, Britten ofreció obras tan importantes como su Serenata para tenor, trompa y cuerda y A Ceremony of Carols. Paralelamente fue dando los últimos retoques a Peter Grimes, ópera que finalmente se concluyó en 1945. La obra se estrenó en el alternativo Teatro de la Ópera del Sadler´s Wells, una modesta institución que vivía eclipsada por el suntuoso Covent Garden y que había sido seriamente dañada durante la guerra. El éxito de la primera representación fue atronador y Britten se convierte en una figura nacional. Junto con la directora del Sadler´s Wells, Joan Cross, Britten se lanza a un nuevo proyecto operístico: El English Opera Group, grupo dedicado a la difusión de óperas de cámara de escala manejable con el objeto de emprender giras. Fruto de aquella colaboración vieron la luz The Rape of Lucretia, Albert Herring y The Turn of the Screw. Dado el éxito de estas piezas, el Covent Garden le reclamó para escribir dos óperas de proporciones normales, Billy Budd, muy mal acogida por el público, y Gloriana, que pese a cosechar un éxito más que discreto fue remontando en sucesivas representaciones. Pero Britten también halló tiempo para crear piezas de repertorio, como Saint Nicholas, Simple Symphony, el Cuarteto nº2 y la celebérrima Young Person´s Guide to the Orchestra.

 En 1947 Britten y Pears se instalaron en Aldeburgh y pronto surgió la idea de montar allí un festival de verano pero no con el objeto de rivalizar con los de Edimburgo, Salzburgo o Lucerna, sino más bien con el ánimo de reunir algunos amigos con los que poder tocar o cantar música. La idea fue adquiriendo mayor desarrollo a lo largo de los años, de tal forma que aquellos amigos pasaron a formar parte de la orquesta y coro del festival. Britten contó con la ayuda de Imogen Holst — la hija del compositor Gustav Holst — y el Festival de Aldeburgh se fue convirtiendo paulatinamente en una obligada cita de los circuitos musicales europeos. Una vez consolidado el Festival de Aldeburgh, Britten y Pears acometieron una amplia gira por Extremo Oriente que les llevó incluso a Japón. Fruto de estos viajes y de las influencias sonoras orientales, Britten compuso The Prince of the Pagodas y Curlew River. Pero la inagotable fuente creativa de este verdadero músico “todo-terreno” hizo que también se presentaran: Songs and Proverbs of William Blake, la Cantara académica y la Cantata misericordium, entre muchas otras obras.

 En 1962 se procedió a la consagración de la nueva catedral de Coventry, ya que la anterior había sido destruida durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, y Britten fue el encargado de escribir la música principal para la consagración del nuevo templo. El compositor eligió como tema un réquiem de guerra a gran escala para el que combinó los textos latinos propios de una misa de réquiem con otros del poeta Wilfred Owen. Fruto de aquel encargo fue el War Requiem, una de las partituras más sobrecogedoras y geniales de todo el siglo XX. En un principio se contó con Peter Pears, Dietrich Fischer-Dieskau y Galina Vishnevskaia — una configuración de artistas con clara intención integradora — para interpretar la obra, pero la rusa se cayó finalmente del cartel debido a que la URSS le denegó el permiso. Fue entonces cuando Britten comenzó a viajar a la URSS con frecuencia, llegando a entablar una gran amistad con Rostropovich (Que era precisamente el marido de Galina) y Shostakovich. Fruto de la colaboración de Britten con el primero, Britten compuso en aquellos años mucha música para violoncelo, como una Sonata para violoncelo y piano, 3 Suites para violoncelo solo y la Sinfonía para violoncelo y orquesta.

 En 1970 Britten y Pears se mudaron a otro pueblo más tranquilo de Suffolk, Horham, en donde Britten volvió a interesarse por la ópera tras más de diez años de silencio creativo en este género. Ese mismo año estrena Owen Wingrave y tres años más tarde Death in Venice, basada en una novela de Thomas Mann. Fue entonces cuando la salud de Britten — un hombre que jamás había padecido enfermedad alguna por leve que fuera — empezó a deteriorarse por unos problemas de corazón. A pesar de esto Britten comenzó también a dirigir obras de otros compositores aparte de su propia música, alternando esa actividad con los trabajos de grabación discográfica. Su producción se redujo considerablemente, destacando entre sus últimas creaciones la ópera Phaedra y el Cuarteto nº3. Britten fue intervenido de sus problemas de corazón con cierto éxito si bien la recuperación nunca fue del todo completa. Poco antes de morir, la reina Isabel le nombró Lord Britten de Aldeburgh. Finalmente, Benjamin Britten dejó de existir el 4 de diciembre de 1976 en su adorada Aldeburgh.

 Benjamin Britten fue un verdadero niño prodigio: Empezó a escribir música a los cuatro años; a los doce había compuesto una decena de obras de gran envergadura; y a los veintiuno ya vivía exclusivamente de sus composiciones. Creo una escuela de ópera británica y dejó tras de sí un amplio repertorio de música instrumental y vocal que aporta nuevos aires a las formas y armonías ya conocidas de la música occidental. Decididamente pacifista, fue muy dado a la parodia y a la cruda tragedia, a semejanza con Mahler, sirviéndose para ello de las texturas del neoclasicismo de Stravinski. Tocó todos los géneros musicales, desde el ballet a la música de cine, con una maestría técnica difícilmente igualable. Su influencia ha sido decisiva en Gran Bretaña, en donde sus arreglos de música antigua y canciones folklóricas son tan importantes como su música. Prácticamente todos los nuevos compositores surgidos en Inglaterra tras la muerte de Britten no han podido nunca sustraerse a su influencia. Junto con Purcell y Elgar, Britten es la mayor referencia de la música británica autóctona de todos los tiempos.

OBRAS

– 15 Óperas, destacando Peter Grimes, Billy Budd y Muerte en Venecia
– 1 Ballet, El príncipe de las pagodas
– 5 Ciclos de canciones para voz y orquesta, destacando la Serenata para trompa y tenor
– 15 Ciclos de canciones para voz y piano, destacando Palabras invernales
Obras corales, destacando War Requiem
– Distintas obras orquestales, destacando la Symply Symphony, los Interludios marinos y la Guía de orquesta para jóvenes
Concierto para piano
Concierto para violín
Sinfonía para violoncelo y orquesta
– 3 Cuartetos de cuerda
– 3 Suites para violoncelo
– Otras obras menores