En el enlace al vídeo que hoy os dejo podemos escuchar el formidable Adagio central del Concierto para violoncelo en Si bemol mayor G 482 de Luigi Boccherini en la sublime interpretación de la malograda artista Jacqueline du Pre, acompañada por la English Chamber Orchestra dirigida por quien fue su marido, Daniel Barenboim. La grabación se encuentra disponible en el sello EMI (Ref 66948). En este bellísimo movimiento, el solista entra con un tema nostálgico y diferente al presentado por la orquesta a guisa de introducción, desplegándose con una retenida pasión llena de ternura. A ciencia cierta, no se sabe aún la fecha exacta de composición de este concierto — arreglado en 1895 por el violoncelista alemán Friedrich Grüzmacher mezclando una sonata y otro concierto — aunque la simplicidad de su acompañamiento ha hecho pensar a los especialistas que dicha obra tuvo que ser anterior a 1770, año en que Boccherini inició su serie de sinfonías. Compositor quizás más recordado por sus célebres quintetos, Boccherini fue un extraordinario violoncelista que, en la frontera entre el clasicismo y el romanticismo, poseyó un maravilloso don melódico que supo recrear con brillantez en los distintos colores de los instrumentos.

 La música instrumental en España se vio muy favorecida por los nuevos aires importados de la Ilustración, ya que no sólo había músicos al servicio de la corte sino que numerosos nobles rivalizaban en el brillo de sus fiestas musicales. Algunos de éstos llegaron a ser buenos músicos aficionados, como Gaspar Molina y Saldívar, marqués de Ureña o Francisco de Paula Micconi, marqués de Méritos, quien llegó a sostener correspondencia con Haydn. Algunas casas nobles recibían regularmente música de éste y de otros maestros europeos (Haydn compuso Las siete palabras de Cristo en la Cruz conforme a una petición de la Santa Cueva de Cádiz). De todos los instrumentistas italianos que llegaron a España durante el siglo XVIII destacó sobremanera Luigi Boccherini.

 Luigi Boccherini nació en Lucca el 19 de febrero de 1743 en el seno de una familia de músicos. Con apenas trece años de edad, y luego de recibir clases de su padre y del religioso Domenico Vannuci, Boccherini se destapa como un consumado virtuoso del violoncelo. A partir de 1757, finalizada su formación musical en Roma, entra al servicio de la corte imperial austríaca en Viena junto con su padre. Un tanto desencantado del hermetismo regio vienés, Boccherini funda un cuarteto de cuerdas con el que recorre buena parte de Europa y acaba recalando en París, donde su fama toma cuerpo paulatinamente. El embajador de España en París le convence entonces para que se traslade hasta Madrid y se ponga bajo la protección del infante Luis Antonio de Borbón y Farnesio, hermano del monarca Carlos III. Este hermano menor del rey estaba en constante fricción con el monarca, por lo que Boccherini siempre estuvo, en mayor medida, bastante alejado de la corte. El infante vivió a caballo entre Boadilla del Monte y Arenas de San Pedro, enclaves en donde Boccherini compuso la mayoría de sus obras de cámara, género musical al que era muy aficionado el infante. Al fallecimiento de éste en 1785, Carlos III promete ir “recolocando” a los músicos contratados en la Capilla Real, cosa que sucedió con Boccherini aunque desconocemos aún la fecha exacta. En Madrid, Boccherini es contratado por la corte de Federico Guillermo II de Prusia — sin la obligación de residir en Berlín — y para dirigir la orquesta de la condesa-duquesa de Benavente. Sin embargo, estos dos patronazgos fueron decayendo paulatinamente y el compositor pasó por momentos de extrema dificultad económica, sumados a las tragedias de la muerte de su segunda esposa y de algunos de sus hijos. Sobrevivió gracias a la ayuda dispensada por el embajador francés, Luciano Bonaparte, y finalmente murió el 28 de mayo de 1805. Al parecer, recientes estudios han descartado que Boccherini muriera en la indigencia. Su cuerpo fue enterrado en la Iglesia de Santo Justo de la calle Sacramento de Madrid — hoy Basílica Pontificia de San Miguel — hasta que en 1927 Mussolini reclamó sus restos para ser depositados en el Panteón de Hombres Ilustres de Lucca. Los descendientes del compositor aún siguen residiendo en España y su figura va indisolublemente asociada a la Villa y Corte de Madrid. Nuestro humilde homenaje a este extraordinario músico.

Mañana lunes día 12 de julio no podré publicar ninguna entrada por motivos personales. Abriremos de nuevo el 13