Respiro vida en tus ojos,
un bravo mar me refresca con olas
que despojan sus enojos
estallando en tormenta mis antojos
con vaivén de carambolas.

¡Ay, dama de mis lamentos!
Que en tu mirar veo cielos de poesía
ensanchando mis momentos
en gloria por gozar con los eventos
impregnados de ambrosía.

¡Celestes ojos de mi alma…!
Con tus brillos consuelas mi locura
que bebe a sorbos con calma
las aguas cristalinas de tu palma
en ritos de noche oscura.

Esencia azul de universo
que va tendiendo puentes sobre cauces
donde fluye como en verso
el río de tu amor que agoniza inmerso
junto a los llorosos sauces.

 

DE LA COLECCIÓN ABISMO (MAYO-NOVIEMBRE 2006)